APROSEX, empieza la lucha

-De acuerdo, cambiamos el chip.
Se revuelve el pelo recogido suavemente por un clip. Su mirada es fija y profunda. Una voz sensual envuelve el silencio, desprotegido por una música chill-out de fondo. Se percibe un cambio de predisposición. Ahora debe luchar por sus derechos y explicar, lo mejor posible, su participación en la Asociación APROSEX. Ella también es una profesional del sexo, implicada en cambiar el mundo. Su mente pasa de concentrarse en su oficio, una masajista tántrica y emprendedora de su propio centro; se convierte en una mujer dura y fuerte, decidida y perspicaz. Sonríe con una naturalidad increíble. Se acomoda encima del tatami donde estamos sentadas frente a frente. Deja sonar su voz; sigue siendo sensual pero más dominante.

“El sexo es una de las cuestiones que organiza la vida. En él están casi todos los secretos de la organización del mundo”

- APROSEX es una asociación sin ánimo de lucro ideada para organizar una red de personas que trabajan en la industria del sexo y por el momento está integrada sobre todo por personas autónomas. Su principal objetivo es crear una plataforma que tenga cierta incidencia política y evitar las tendencias abolicionistas y prohibicionistas que se están llevando a cabo en la actualidad. Un ejemplo es la persecución derivada de la Ley de Seguridad Vial donde se prohíbe la prostitución en la calle. Se ha llevado a cabo un registro de prostitutas y clientes e incluso multas de 1200€ a las chicas. Sanciones altas a personas que están en una situación vulnerable y sufren una violencia institucional en un momento político y social muy difícil.

La ONG nace para dar voz a ese colectivo históricamente silenciado e ignorado en el debate político sobre la prostitución. Ejercemos cierta presión para que la palabra del colectivo pueda llegar a la sociedad y contar con las vivencias de estas personas a la hora de tomar medidas políticas.

APROSEX está en funcionamiento desde mayo del 2012 pero la idea surge antes por parte de mujeres que ya estaban relacionadas con la lucha pro-derechos. Se palpaba un deseo de hacer algo desde las propias trabajadoras del sexo, que no fuesen otros quienes se movilicen. Somos trabajadoras del sexo y somos capaces de decidir lo que queremos y lo que no. Con otras realidades sexuales como han sido los homosexuales no han permitido que un heterosexual les diga cómo tiene que ser su vida o que nadie pida sus derechos por ellos mismos. Cada colectivo tiene que exigir sus propios derechos. En el caso de los trabajadores del sexo no es así. Siempre había un intermediario y creemos que eso tiene que cambiar.

A pesar del corto camino que lleva APROSEX estamos avanzando bastante rápido. De momento nos hemos reunido con algún político y le hemos notificado sobre nuestra labor, hemos realizado algunas jornadas con clientes a nivel informativo y se ha elaborado un código deontológico de “buenas prácticas” entre clientes y trabajadores del sexo, algo muy interesante ya que hasta el momento nadie lo había hecho. Hacemos encuentros semanales entre mujeres donde se plantean diversas situaciones y dudas. Esto también es novedoso porque hasta ahora las mujeres de este oficio se podían encontrar de forma clandestina, quizás como amigas hablaban algo; pero así como colectivo que se reúne para identificar cuál es su situación y pedir algo al Estado o a la sociedad para beneficiarse, no se había hecho nunca. Finalmente tenemos previsto organizar una mesa redonda en la que participen los agentes implicados (políticos, vecinos, trabajadoras…)

Nuestro proyecto para el futuro es seguir ejerciendo presión política. Como objetivo más concreto es la profesionalización de la industria del sexo y que se reconozca como un trabajo más.

- Cuéntame un poco sobre el código deontológico.

- El código deontológico son unas buenas prácticas entre clientes y trabajadores del sexo. Lo bonito ha sido que no se ha hecho solo con las trabajadoras sino que se ha contado con la colaboración de clientes. Ha sido una reflexión que ha partido de los propios clientes. Me parece legítimo que un cliente demande lo que busca pero no había nunca una reflexión de los mismos de autocrítica.

En el código se reúne todo el tema de salud sexual (prácticas con preservativo, higiene…)

- ¿Y qué opinan sobre las redes de prostitución ilegal que se articulan en el país?

- Nosotras estamos totalmente en contra de las redes de prostitución ilegal así como de la trata que sufren muchas mujeres. Creemos que es un delito que se tiene que perseguir con todos los recursos necesarios. Existe el Tratado de Palermo, que en este Estado no se cumple. Este Tratado protege a todas las víctimas de tráfico. En España no hay recursos para apoyarlo, entonces cuando se desarticula una mafia las mujeres se quedan totalmente desprotegidas. Se tienen que destinar todos los recursos a combatir la trata y se debe diferenciar claramente lo que es voluntario e involuntario. Una cosa es un delito como la trata y otra cosa es la prostitución libremente ejercida.

La industria textil no se puede criminalizar porque haya talleres donde los menores están explotados cosiendo balones de fútbol en condiciones horribles. En la prostitución debería de ser lo mismo. Nosotras no sólo estamos en contra, sino que colaboramos en lo que podamos para que se investigue y no se criminalice una profesión entera porque haya delincuentes que se aprovechan de la alegalidad. Eso se da en casi todos los sectores de cualquier industria. No podemos ser perseguidas por la disculpa de que hay trata.

- ¿Qué opináis sobre la disputa que hubo para que las prostitutas declaren a Hacienda?

- Creemos en la legalización de la prostitución. El trabajo es un intercambio de deberes por derechos. Es importante cumplir con los derechos aunque solo sea para normalizar la profesión del sexo o hacerla una más en el mundo sin prejuicios. Pero esto tiene que ser planteado con las peculiaridades que tiene. Por ejemplo, quizás no sea una profesión con la que puedes cotizar hasta los 65 años como en otras. Tiene singularidades como cualquier otro oficio y por eso debe estar planteado y representado por el colectivo real de gente que trabaja en la industria del sexo y que puede hablar realmente de cuáles son las condiciones del trabajo. No podemos estar substituidos por gente que puede haber investigado mucho pero no es profesional del sexo.

Son profesiones que están muy silenciadas y parece que nadie se dedique a esto.

- ¿Por qué a día de hoy el sexo sigue siendo un tabú?

- Porque el sexo es una de las cuestiones que organiza la vida. En el sexo están casi todos los secretos de la organización del mundo, de lo que son los hombres y las mujeres. Es un tabú necesario para sostener la sociedad que tenemos. Si se cambia la visión del sexo, supone también modificar la visión del mundo. Y no estamos dispuestos a hacer este tipo de cambios por lo que parece.

Me quedé callada por unos segundos. Me encantó el final de la entrevista. Estaba en lo correcto: todos queremos cambiar la visión del mundo, sobre todo las personas que nos dedicamos directa o indirectamente a la sexualidad. Nos damos cuenta de los obstáculos y dificultades que la misma sociedad nos impone o nosotros mismos nos dejamos persuadir. ¿Qué podría decir después de todo? Un apoyo incondicional a la asociación, a su trabajo y a sus objetivos. Necesitamos personas que luchen por sus derechos y los de mucha más gente afectada. Con esa visión tan clara y madura, es casi perceptible el éxito.

APROSEX es una asociación que quizás participe en el SEB 2012 (11 al 14 de Octubre 2012 en Fira de Cornellà). Todavía están decidiendo su colaboración, pero por nuestra parte estamos deseando que tengan su rincón en el Salón. Ahora solo toca esperar.

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Disfrutad.

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