Jóvenes y castos

Vivimos y convivimos en una  sociedad, donde el sexo está a la  orden del día. Nos rodea. Y en cierto  modo es inevitable.

Pero existe un grupo de jóvenes  quiénes niegan y critican el hecho de  mantener relaciones sexuales antes  del matrimonio.

Sí, estamos hablando de esa juventud que prefiere la castidad  antes que seguir el camino de la  mayoría de chicos y chicas  adolescentes.

Es ese sector de la sociedad, que toma una decisión y desafía el poder del cuerpo sobre la mente.

Pero, ¿cómo sobrellevar la castidad en un mundo donde la publicidad inspira sensualidad, donde hay películas para mayores de 13 años que exhiben escenas sexuales o donde la pornografía es gratuita y a nivel de un solo ‘click’ en Internet?

LA CASTIDAD

Antes de empezar nuestra reflexión sobre el tema, debemos entender qué se conoce por ‘castidad’.Personalmente entiendo:

La castidad es una postura mental voluntaria que una persona o un colectivo adquiere por diferentes motivos (religiosos, culturales, sociales, familiares o personales) y que se retrata en el hecho de abstenerse de todo gozo carnal hasta llegar al matrimonio.

Eso no significa que una vez llegados al matrimonio podamos hablar de lujuria todo el día. Eso depende de cuáles hayan sido los motivos para llegar a mantener esa postura mental. Si los motivos son culturales o personales, se podría dar el caso de mantener relaciones sexuales a su libre albedrío. Pero si el motivo es religioso, las relaciones sexuales deberían de ser ‘moderadas y reguladas’.

Una vez entendido el concepto de castidad, podemos pasar al siguiente nivel: los factores.

Los factores que dependen de esta postura mental son los siguientes:

-entorno. Depende del entorno en que esa persona se desenvuelva. Es decir, no es lo mismo envolverse en un entorno de lujuria y placer e intentar mantener esa ideología (que sería totalmente contradictoria) o envolverse en un entorno de abstinencia sexual y castidad (que sería lo más acertado). Aquí se corrobora el dicho de: ‘dime con quién andas y te diré quién eres’

-sexo. Depende de si se trata de varón o mujer. El varón, durante todo el mes mantiene el mismo nivel de deseo sexual, al contrario de la mujer, que varia según la etapa en la que se encuentre de su ciclo menstrual.

-edad. Un hecho importante. No es la misma libido de un/a chico/a de 18 o 19 años, que la de un hombre/mujer de 50 años (normalmente).

-el desconocimiento del placer sexual. Éste es un factor importante, ya que el no tener consciencia del placer sexual, hace más llevadera la castidad. No es lo mismo una persona que ya ha mantenido relaciones sexuales y decide mantenerse casta hasta el matrimonio, que una persona que nunca lo haya probado. Obviamente, el primer caso sería más difícil de llevar (a no ser que ese primer encuentro sexual haya sido una frustración).

EL CUERPO VS. LA MENTE

La castidad desafía a nuestro cuerpo. Somos animales que estamos dotados de razón y como seres vivos que somos tenemos necesidades básicas. Entre ellas se encuentra la sexualidad.

El mantener relaciones sexuales es parte de nuestra naturalidad y nuestro cuerpo. Entonces, ¿cómo ir en contra de nuestros instintos?

He aquí la base de toda castidad: la mente. Una capacidad mental brutal que desafía a nuestro cuerpo en cada momento.

Muchos jóvenes castos se basan en la teoría de que  la castidad hace entender el amor de otra forma, no  como la sociedad de hoy en día, que ve el amor  equivalente al placer. Ellos prefieren conocer a la  persona a fondo, su forma de ver la vida, su manera  de ser, su inteligencia…. y disfrutar del amor. Según  su manera de pensar, se conoce más a una  persona cuando no se entromete por medio el instinto sexual y el placer. Pero, ¿realmente conocemos a un individuo sin saber cómo se desenvuelve en el ambiente sexual?

Pero, por contrario que pueda resultar, la gran conocida Doctora Helen Fisher, que ha elaborado varias teorías sobre la manera de relacionarnos amorosamente las personas, anunció en una entrevista que el hecho de estar enamorado hace que aumenten el nivel de hormonas, como la dopamina y la norepinefrina, y se reduce el nivel de serotina. El augmento de la dopamina hace que aumente la testosterona, que se conoce más como la hormona del deseo sexual.

Es decir, que el estar enamorado de una persona, hace que se tenga ese deseo sexual. Y no lo condiciona la sociedad, si no el cuerpo humano. Aquí se afirma la teoría de ‘tener una capacidad mental brutal’. Deben ir en contra del cuerpo. Por lo tanto, ¿Existe el amor sin sexo?

¿CÓMO EVITAR LA TENTACIÓN?

Como ya hemos visto, el estar enamorado conlleva al deseo sexual. Y obviamente, estos jóvenes castos tienen necesidades básicas con su pareja, pero deben evitarlo.

Algunos trucos pueden ser: el dormir en habitaciones separadas para evitar ese contacto nocturno, el distraer la mente cuando se tenga ese deseo, o el distanciarse de la persona amada cuando las ganas no se pueden controlar.

No vale el tema de la masturbación, ya que al menos en la castidad por motivo religioso, la masturbación se ve como un acto impuro.

Es obvio, que los jóvenes castos (o la gran mayoría de ellos) coinciden en tener una relación sentimental con otra persona de su misma ideología. Esto refuerza el acto de abstenerse. No hay ningún tipo de presión por ambas partes. La cosa se complica cuando la ideología es distinta. Entonces, muchas parejas deciden romper por la presión que ejerce la persona ‘no casta’ sobre la persona casta.

LA MUECA DE LA SOCIEDAD

(Imagen de http://www.irreverendos.com/?cat=62)

Sí. Creo que ese colectivo de personas pertenecen a uno de los tantos grupos de la mueca de la sociedad. Nos es extraño conocer a un individuo que con 24 años (o incluso con 18 años) sea virgen. Y esto, nos produce una mera de risa interna. No debería de ser así.

En un mundo ‘libre’ como en el que vivimos, los seres humanos deben tomar sus propias decisiones acorde a su personalidad y/o manera de ser. Debemos reflexionar sobre el tema desde el respeto y laempatía (y así practicamos esa capacidad cognitiva que debe ser innata en toda mente) y no mediante el ‘morbo marujil’. Hoy en día no nos asombra escuchar que jóvenes famosas han decidido mostrar un anillo de castidad y ha sido cuestión de tiempo, que se lo hayan quitado. Ese es uno de los motivos por los que la sociedad no se plantea esta ideología de forma seria (sino mediante el cotilleo) y no reflexiona sobre ello.

La dicotomía entre ambas ideologías existirá siempre. Nosotros através de sus ojos, somos los malos, los raros, los salmones que van en contra de la corriente. Pero, para nuestro ojos, ellos son los ajenos a la sociedad.

No hay nada de malo en actuar cada uno a su libre albedrío, siempre que no se perjudique a otra persona.

Pero, este tema sigue siendo un tema tabú para muchos.

¿Es más potente la mente que el propio cuerpo? ¿La castidad va en contra de nuestra naturalidad o simplemente es otra forma de concebirla? ¿Tanta diferencia hay entre los jóvenes castos de los jóvenes no castos?

¿Qué pensáis acerca de la castidad?

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  1 comment for “Jóvenes y castos

  1. 23 noviembre, 2011 at 20:55

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