Mujer, quiérete

Perdonadme, pero creo que hemos empezado con mal pie. Hemos ido directamente al tronco sin pasar por la raíz. Pero como siempre se puede rectificar, doy marcha atrás y recapitulamos.

Por más que os dé consejos, técnicas, os recomiende películas, libros, juguetes, posturas… No sirve de nada si no empezamos por inmediato: tú misma.

¿A dónde quiere llegar? – pensarás. Muy sencillo. Me basaré en experiencias vividas. El otro día, estaba en el vestuario del gimnasio y, a mi lado, había una chica cambiándose de ropa. Me sorprendió que la chica no se había quitado la toalla en ningún momento. Es decir, escondía su cuerpo, no quería que le viesen esos ¿defectos? que puediese tener. Yo, como de costumbre, me desnudé sin mayor prejuicio. Ella me miraba. Notaba en su mirada una mezcla de sentimientos que no sabría como definir, pero era frustrante. ‘Si pudiera ayudarla…’ – pensé.

Cuando fui a la ducha, vi un grupo de mujeres, de unos 30-40 años, riéndose delante del espejo, desnudas. Sin complejos, ni pudores. Se peinaban sonrientes disfrutando de su imagen. Me encantó.

¿Cómo imagináis a la chica acomplejada en la cama? Una chica acomplejada, simplemente. Teniendo sexo con ropa, o con la luz apagada para intentar disimular esos ‘defectos’ que cree tener. ¿Cómo imagináis a las mujeres desnudas y felices? Increíbles. Un sexo sin temor, ni complejos, libre de defectos, natural.

Por eso dedico esta entrada, para decir: Mujer, quiérete. Quiérete para poder disfrutar de ti misma, para disfrutar de los demás, para sentirte bien sin miedo a nada. Valora cada punto de tu cuerpo y te valorarán los demás. Mima cada rincón de tu sexo y lo mimarán los demás. Algo tan simple como pasearse desnuda por las duchas de un gimnasio puede ser clave para tu ser. Cada cuerpo es bello en sí mismo. No intentes buscarle defectos. Existen muchas más virtudes.

No veía lógico que empezásemos nuestro perfeccionamiento sexual y nuestra introducción en el mundo erótico si no te quieres. Nuestro trabajo se borraría por completo. Mírate en el espejo: es posible que tengas un pecho más grande que el otro, o muy pequeño, o tus labios menores sean más grandes que los mayores, o tengas un clítoris grande, o estrías, o celulitis, o unos kilos de más… De acuerdo, ¿y qué? Quiérete tal como eres, porque la sexualidad no ve el físico, se centra en la mente. Y si en la mente encontramos ‘defectos’, como la falta de autoestima, se reflejarán en el físico, con falta del apetito sexual, impotencia para alcanzar un orgasmo, etc….

Finalizo con una serie de fotografías de mujeres. Personalmente me encantan.  Tú también formas parte de esto: eres mujer.

Fotografía de Aleksandr Mavrin

Una de mis preferidas de Aleksandr Mavrin

Fotografía de Aleksandr Mavrin

Fotografía de Aleksandr Mavrin

Increíble fotografía del gran Rikki Kasso

Una de mis preferidas del fotógrafo Rikki Kasso

Fotografía de Alisa Verner

Fotografía de Alisa Verner

(prometo introducirnos más en el mundo de la fotografía erótica. Vamos a disfrutar mucho)

Mujer, quiérete

Disfrutad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *