Shh! Existe

SENSACIONES

Shhh! Existe. Lo notamos, lo vemos. Se mueve por las paredes de nuestra mente, resbalando por cada escondrijo. Riéndose de nuestro comportamiento.

Late apresurado el corazón haciendo circular de forma exagerada esa adrenalina. El calor nos invade, desde la punta del infinito hasta el extremo de la nada. Cómo nos posee. Retuerce toda nuestra mente exprimiendo la imaginación, dejando muertos todos nuestros sentidos.

Distorsión de la realidad, empieza su juego. Domina cada parte de nuestro ser, afligiendo a la mente, torturando inconscientemente. Sentimos el gusto amargo de la estupidez. Caemos en sus brazos de nuevo, una vez más. Escuchamos el soplo de su carcajada en nuestra nuca.

Caemos en sus brazos como parte de la rutina. No hay que ser un niño. No hay que ser alguien especial. Hay que ser persona y dejarse llevar. El mar de la traición nos ahoga. Inútil los gritos de la inteligencia. Afónicos resultan los gemidos del subconsciente.

Nuestro espacio vital se va doblando poco a poco, como un simple trozo de papel. Presionan sus manos contra nuestro pecho. Se nos escapa el suspiro de la vida. Shhh! Ahora llora el silencio.

Miedo, vuelvo a tropezar.

BIENVENIDOS, SOY PERSONA.

Breve descripción de un sentimiento que se encuentra muerto en un rincón hasta que se le alimenta. Sí, se trata definitivamente del miedo. Un recurso que utiliza la imaginación para ganar de nuevo a la realidad. Inventamos y creamos, enlazando las piezas de un puzzle que nunca encajarán. Y esa es su táctica: la anormalidad.

Hemos vivido ese terror alguna vez en la vida. Incluso deja una marca en nuestra mente la cual, si no cicatriza bien, puede dejar trastornos en nuestra persona denominados: ‘fobias’. Esta pequeña herida que nunca se cierra, pasea cogida de la mano por todo lugar. Nunca olvida su trabajo. Excelentes los resultados.

Existen tantas fobias como personas hay en el mundo. O mejor aún, cómo objetos, sentimientos y circunstancias que se nos pasen por la mente. Hay aversiones extremadamente diferentes, de las cuales mucha gente tiende a dar rienda suelta a su falta de empatía, dándo como resultado una brillante carcajada con descaro incluido. Prueba de madurez, suspendida.

Hay fobias más compartidas y resultan famosas entre los seres humanos.

Tenemos por ejemplo, las 10 fobias más comunesen nuestra sociedad:

1. Aracnofobia – Miedo a las arañas.

2. Sociofobia – Miedo a ser juzgado negativamente por la sociedad.

3. Aerofobia – Miedo a volar o a viajar en avión.

4. Agorafobia – Miedo a los espacios abiertos.

5. Clautrofobia – Miedo a quedar atrapado en espacios cerrados.

6. Acrofobia – Miedo a las alturas.

7. Emetofobia – Miedo a vomitar.

8. Carcinofobia – Miedo a contraer cáncer.

9. Brontofobia – Miedo a las tormetas (los rayos y los truenos).

10. Necrofobia – Miedo a la muerte.

En una cierta medida, todo ser humano tiene en mayor o menor grado miedo a alguna de estás 10 fobias. Quizás en algunos casos no se llegue a considerar fobia, simplemente un temor interior que no nos come por dentro.

Por otro lado, tenemos las 10 fobias más ‘raras’ o menos conocidas:

1. Panofobia – Miedo a TODO (son personas que padecen miedo a cualquier cosa, sobretodo al miedo en si)

2. Sesquipedaliofobia – Miedo a pronunciar palabras largas y/o complicadas (Me parece poco acertado el nombre de la misma fobia)

3. Estasifobia – Miedo a estar de pie.

4. Octofobia – Miedo al número 8.

5. Consecotaleofobia – Miedo hacia los palillos chinos.

6. Fagofobia –  Miedo a comer (no se compara con anorexia o bulimia, ya que son enfermedades y/o obsesiones pero no se considera un miedo).

7. Escatofobia –  Miedo a los excrementos.

8. Caliginefobia – Miedo a las chicas guapas.

9. Catisofobia –  Miedo a sentarse.

10. Turofobia – Miedo al queso.

11. Autofobia – Miedo a uno mismo (ésta la añado yo, personalmente, porque me parece la más inquietante de todas).

Parece sorprendente que hayan personas que las puedan sufrir. Pero las hay, aunque no lo lleguemos a entender. No existe un ‘porqué’ cuando se tiene una fobia. La mente reacciona de esa forma al encontrarse con esa situación y la herida que todavía está ahí, abierta, sigue supurando. Nos parecen extrañas estas fobias, porque el porcentaje de gente que las padece es menor que las anteriores, pero deben de ser igualmente respetadas.

¿Quién no sufre algún tipo de fobia? Y, ¿cuántas veces la hemos querido ocultar en lo más profundo de la realidad e intentar evitar la situación para no ser la burla del entorno?. Las veces son incontables.

Es sorprendente, tenemos vergüenza a reconocer nuestras debilidades, pero somos los primeros en soltar una risita cuándo vemos a alguien padecer ese sentimiento torturador. Creo que la persona es más valiente cuándo reconoce su lado débil. Porque en ese momento demuestra que es un ser humano y que no somos perfectos.

Personalmente, padezco una fobia que no he nombrado en el listado anterior. Se denomina‘Ligirofobia’, y se trata del miedo a los estruendos o ruidos fuertes (ya sean globos, petardos, truenos…). Me he encontrado en situaciones realmente horribles. Las he podido o he tenido que afrontarlas de la mejor forma posible. No me da vergüenza el reconocer mi miedo. Soy persona, y siento. Claro está, que a veces nos encontramos con personajes que tienden a reírse de las debilidades de los demás. Que personas tan vacías.

Las fobias y el miedo es algo normal, todo ser lo padece. Eso no nos hace más débiles, sino todo lo contrario: ‘lo que no te mata, te hace más fuerte’.

SU EFECTIVIDAD COMO MECANISMO DE CONTROL.

Son conscientes del poder que tiene ese sentimiento en los seres humanos. Y lo han utilizado a lo largo de la existencia para hacerse con el triunfo. Tenemos como ejemplo, las diferentes dictaduras que han ido torturando a tantas miles de personas. Todas y cada una de ellas se basan en el miedo. Es un pilar importantísimo en su teoría. Si difunden el terror en la sociedad, conseguirán una sociedad subordinada al poder. Increíble. Se han centrado en el punto más débil del ser humano, explotándolo para conseguir estar en lo más alto. Considero que es una estrategia muy inteligente, y eso no significa que este a favor. Las personas que tenían o tienen más miedo, son aquellas que se creen más valientes. Hitler tenía fobia a los judíos y a su dentista, Franco tenía fobia a la masonería y al comunismo. Quisieron exterminar su miedo, pero no se daban cuenta que primero, se empieza por la mente.

Tenemos el mismo esquema en economía o en el ámbito más social. En todo grupo existe el típico ‘chuletilla’ que utiliza esta estrategia para sentirse superior a los demás, que considera más débiles. De aquí surge el famoso ‘bullying’ y desgraciadamente, el maltrato de género.

La efectividad del miedo se utiliza como mecanismo de control. Somos conscientes de cómo nos corroe, cómo nos aflige y cómo nos posee. Llegamos a un punto en que perdemos nuestra marca de personalidad.

EXISTE, SIMPLEMENTE

Aunque lo queramos evitar, lo tomemos a risa o lo consideremos un punto negativo, existe. Cada persona que pasea por la calle tiene un tipo de miedo. En mayor o menor grado, pero lo tiene. ¿Y tenemos vergüenza en reconocerlo? ¿Porqué?. El miedo forma parte de nosotros mismo, y optimizando la situación, nos ayuda a desarrollar nuestra capacidad cognitiva menos común: la empatía.

Hemos visto que existen fobias comunes y también poco famosas en nuestra sociedad. Y podemos comprobar, como existe esa voluntad de superar el miedo, algo digno de admirar. Retamos a nuestra propia mente a un duelo.

Cuando sentimos terror, nos damos cuenta que estamos vivos, que sentimos en toda nuestra totalidad. Como reaccionamos, como nos engañamos, como nos confundimos… es una pieza más de nuestra personalidad.

Lo notamos, lo vemos. Se mueve por las paredes de nuestra mente, resbalando por cada escondrijo. Riéndose de nuestro comportamiento. Shh! Existe, simplemente.


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